CAPÍTULO 2
Uno de los puntos más difíciles de esta situación es el día a día. Cuesta mucho mantenerse enfocado. Lo que pasó el día anterior, todo el esfuerzo que pusiste, las ideas, los sueños, fueron borrados. No queda prácticamente nada.
Al principio la destrucción de los sistemas operativos era completa. No sé si lo sabes pero si instalas un sistema operativo sin particionar en el SSD o el HDD y es destruido, lo pierdes absolutamente, sistema y todo tu trabajo. No queda absolutamente nada. La técnica que utilizan es infalibre.
De ahí pasas a particionar el disco duro en al menos dos particiones. Una para el sistema y otra para datos. Es un buen truco. Así, si te destruyen el sistema, tus datos permanecerán. Pero como cada noche te borran la memoria. O, dicho de otra forma más realista si se prefiere, cada mañana no recuerdas lo que hiciste el día anterior. Todo el esfuerzo que pusiste en lo que hiciste, desapareció de tus neuronas. Simplemente no está. Es tan extraño que no puede ser posible. Una parte de quien eres es destruida por completo. No puedes avanzar. Y tienes que empezar desde el principio.
Desde ese punto, socialmente te presentas ante el mundo como si no pasara absolutamente nada. Y tienes la computadora, que mantiene los datos del día anterior. Pero no recuerdas nada. No tienes en la memoria lo que hiciste. Y, sin embargo, si recuerdas la sensación en tu cabeza de un dolor, de presión de dolor de cabeza, de quemado. Cada uno de los días. De personas en el piso de arriba, cambiándose de posición conforme te vas moviendo en la cama, poniendo presión en la coronilla, en el perineo, como si fueran un polo norte y polo sur. Algo demasiado coincidente, que repiten a diario, que durante el día lo hacen de forma constante durante todo su transcurso, con una reducción de la intensidad que casi notas, a menos que tengan la inteción de que lo notes. Y no necesitan esa intensidad. Pero sí buscan producir ese daño durante un periodo de tiempo. Por la razón que sea. Es un experimento. Sin duda es un experimento. Desde el piso de arriba. Tienen lo que necesitan para estar experimentando conmigo. Todos los dias obtienen datos de mí. De esta forma.
Entonces pienso en el medidor GQ EMF-390v2, que toma datos cada segundo. Quien sabe que hace eso si no se lo dicen. ¿Porqué no iban a estar tomando datos desde el piso de arriba? Eso sí que les estaría dando dinero. Llevan muchos años. Tantos años que no sabría decir cuando. Como no decir que esto es un experimento.
Un dato. No se puede probar porque no he conseguido ningún dispositivo que registre todos estos datos a la vez. Desde el piso de arriba siempre hay dos personas en la misma habitación que yo. Se mueven donde me muevo yo. Se paran donde me paro yo. Se nota que están trabajando. Es su trabajo.
Cuando me despierto por la mañana, están ahí arriba. Y no dejan de estarlo durante todo el día. Solo dejo de notarlo cuando me duermo. Cuando vuelvo a despertarme vuelven a estar ahí arriba.
Al estar los perpetradores en un piso de arriba tienen todas las de ganar. No existen formas en este pais de ganar a ese juego. En otros países se ponen en los chalets contiguos, en los adosados de al lado, son más violentos, .. Según como los políticos hayan diseñado las leyes para los criminales. Porque conforme vas viendo como se acciona realmente la ley, y como se guarda en un cajón. Se va cogiendo onda de para quien se ha escrito.
La ley del Talión supuso el primer freno normativo a la venganza desmedida y la arbitrariedad (“ojo por ojo, diente por diente”). La respuesta no podía exceder la magnitud del daño recibido. Pero si ocurría entre diferentes clases este principio desaparecía y se aplicaba una justicia asimétrica, donde el valor de la pena dependía directamente del estatus de la víctima y del agresor. Es cierto que aunque no era igualitario, sí impuso una barrera que antes no existía. Pero hay que ser críticos, porque no es cierto para nada que el ojo por ojo, diente por diente se aplicaba igual para todos ni mucho menos. Si un nomble mataba a un esclavo, tenía que restituirlo; o si mataba a alguien de la case media, pagaba una multa monetaria. Las cosas, no han cambiando, nada.
