CAPÍTULO 0
“Me pagaban por acosar a la gente. No por protección, por control. Yo era parte de un equipo contratado para trabajos de vigilancia, pero en realidad era gangstalking organizado. Oculto a la vista. Seguíamos a los objetivos día tras día. Estacionábamos cerca de su casa. Pasábamos junto a ellos en la cola. Frases para la tos que decíamos. Lo llamaron teatro callejero. Nunca sabíamos quien nos pagaba. Los trabajos llegaban a través de teléfonos desechables. Solo efectivo. Sin nombres. Solo instrucciones. No estábamos viendo criminales. Estábamos rompiendo a gente inocente. Una mujer a la que seguimos se dio cuenta rápidamente. Empezó a filmarnos. Nos dijeron que escaláramos. Hacerle pensar que estaba perdiendo la cabeza. Dejó de salir. Un hombre al que seguí me miró directamente a los ojos y dijo: no eres invisible, te perdono. Eso me rompió. Eso era parte de su infierno. Quieren que la gente piense que están locos. Pero he visto el libro de jugadas: vigilancia, acoso digital, ruido, aislamiento. Su objetivo: hacerte cuestionar la realidad hasta que te rompas. El acecho de pandillas es real. Los trabajos son reales. Y yo era parte de ello”. https://www.tiktok.com/@loeradaactivist/video/7671889959132974367

