CAPÍTULO 3

Las actuaciones de los perpetradores del piso de arriba nunca van aisladas. Siempre, siempre, siempre actúan en base al vecino de abajo. En baso a lo que está haciendo, ya le tienen alguna actuación preparada. Por ejemplo fue cargar está página web y editar para iniciar este capítulo y comenzaron a hacer una serie de ruidos extraños arriba. Basados en arrastres. Una vez. Otra vez. Otra más. Y yo voy me levanté. Dejé la computadora y me marché al salón. Y se fueron al salón. Uno continuó un par de arrastres más y se vino también al salón. Los arrastres pararon. En el salón encendí el equipo de audio. Me disponía a ver la tele. Entonces oí algo cayendo por la columna. Pero no es posible. Estas columnas van llenas de cemento, ¿verdad? Justo la columna que hace esquina en el edificio.

Esto es importante porque cuando compré la casa no estaba construida. Esto significaría que no solamente se hicieron con el piso adecuado, sino que prepararon el mío desde que fue construido para ellos usarlo más cómodamentes. Es decir, un imposible más. Y este es de tomo y lomo. Pero los vecinos del piso de arriba han actuado como si no existiera, como si no hubiera un ser humano viviendo debajo desde el primer día. Y si se mira desde ese lado, tiene todo el sentido. Si se mira desde el plano que son unas bellísimas personas, trabajadoras y que no es posible que esto lo esten haciendo, estaríamos entrando en su juego. Pero sigo sin probar nada.

Lo que sí es cierto desde mi óptica, aunque no lo puedo demostrar. Y gracias a esto, ellos pueden continuar: